Es sabido que la adolescencia es una época de grandes cambios pero también de búsqueda, entre otras cosas, de la propia identidad.

Vamos a hacer un recorrido acerca del concepto de las identidades juveniles para saber qué implica exactamente y por qué tiene tanta importancia para el correcto desarrollo de los adolescentes a varios niveles, como el psicológico pero también el social.

¿Qué son las identidades juveniles?

Las identidades juveniles se refieren a la búsqueda de cada adolescente de lo que realmente es, tanto por sí mismo como en cuanto a miembro de una sociedad. Pero no solo se trata de un proceso de búsqueda, sino también de elección. No hay que olvidar que el ser humano es un animal social y por lo tanto es fundamental para su desarrollo, que ocurre cuando comienza su transición a la vida adulta, el encontrar su hueco en la tribu.

Estas identidades juveniles pueden adquirir un alto grado de complejidad y además no necesariamente son estáticas. ¿Qué quiere decir esto? Que un adolescente en un momento dado puede encontrar una identidad con la que se identifica y se siente a gusto pero pasado un tiempo, que puede ser breve o más largo, podría decidir que esa identidad ya no le representa por completo y puede embarcarse de nuevo en la búsqueda de otra que le satisfaga.

Conviene hacer una puntualización entre dos vertientes de las identidades juveniles, ya que por un lado pueden referirse a la identidad personal y por otro a la identidad grupal. La primera de ellas es la que la persona necesita para poder saber y expresar quién es, por él mismo. Es la imagen que tiene de sí mismo y la que proyecta a los demás, aquella por la cual los demás le conocen y saben quién y cómo es. Se trata de lo que le convierte en único y en especial.

La identidad grupal o social, por el contrario, aunque también proyecta características de la propia persona, lo hace en relación a su grupo de pertenencia, clasificándose en un grupo en concreto que se caracteriza por una serie de rasgos, ya sean físicos, de comportamiento, de vestimenta o de cualquier otra índole. En ocasiones la identidad social es elegida por la propia persona, pero a veces son los demás los que le atribuyen dicha etiqueta, aunque el individuo no lo haya elegido personalmente.

Dentro de las identidades juveniles, la que veíamos como identidad personal o autoidentidad, tiene una gran importancia para la posterior autoestima del adolescente, puesto que correlaciona de manera directa. Es decir, si una persona cuenta con una identidad personal positiva, lo más probable es que esto le genere una autoestima alta. Por el contrario, los jóvenes con una autoidentidad de carácter negativo van a tender a sufrir una baja autoestima.

Por qué son importantes y cómo afectan a los jóvenes

Ya hemos visto que con la llegada de la adolescencia comienza el proceso de elección entre las diferentes identidades juveniles. Pero, ¿por qué es tan importante este proceso? La búsqueda y elección de la identidad tiene una importancia vital en el adolescente. Ya anticipábamos, por ejemplo, la relación que la identidad tiene con la propia autoestima, lo cual ya es una señal del alcance de esta cuestión, pero no queda ahí.

El mismo camino de exploración ya tiene un gran valor en sí mismo, pues en la búsqueda de aquella de las identidades juveniles en la que el adolescente crea que pueda encajar mejor, va a poder revisar toda una variedad de valores y creencias para saber si se corresponden con su propio ser o no. Es decir, va a poder conocerse a sí mismo, va a poder asignarse un autoconcepto y va a poder saber cuál es su rol en la sociedad en la que vive.

Por supuesto, este proceso no siempre es tan rápido y sencillo. En muchas ocasiones es lento, accidentado y genera en los adolescentes unas crisis de identidad que vivencian como algo muy dramático, y no es para menos. Es angustioso saber que algo no encaja en ti, que aún no te has encontrado a ti mismo y lo que es peor, no saber qué hacer para lograr darle la vuelta a la situación.

Ejemplos de identidades juveniles

Ya hemos visto que las identidades juveniles pueden atribuirse tanto a la propia auto identidad como a la identidad social. Según la segunda categorización, podemos encontrar infinidad de grupos, coloquialmente conocidos como tribus urbanas, donde muchos adolescentes encuentran los rasgos que satisfacen la imagen que buscan y además el apoyo de un grupo de pertenencia compuesto por iguales con los que poner en común sus pensamientos y acciones.

Las tribus urbanas que sirven de ejemplo para la búsqueda de identidades juveniles son muchas. Vamos a revisar algunas de las más frecuentes.

1. Gamers

Aunque los videojuegos no son algo nuevo, lo que es cierto es que en los últimos años se han popularizado como nunca, especialmente potenciados por las posibilidades del juego online y gracias a la influencia de famosos youtubers, que muchos niños y adolescentes quieren emular desde sus ordenadores. Por lo tanto, la de los gamers es una de las identidades juveniles más importante de nuestros días.

A cualquiera que tenga hijos adolescentes o preadolescentes le sonarán títulos como Fortnite, League of Legends (popularmente conocido como LoL) o Minecraft, ya sea porque ellos juegan, porque ven partidas de sus streamers favoritos a través de plataformas como Youtube o Twitch, o ambas. La realidad es que el mundo de los videojuegos ha cambiado para siempre y eso ha potenciado una de las identades juveniles que ya existía, atrayendo a muchos más jóvenes que en generaciones pasadas.

2. Traperos

El término puede inducir a error para aquellos que ya tengan cierta edad, pero lo cierto es que los traperos son los amantes de la música trap, un género moderno que reúne a hordas de seguidores entre los más jóvenes y por lo tanto representa una de las identidades juveniles más en auge. No se trata solo de la música. Como suele ocurrir, esta tribu urbana tiene su propio código de vestimenta y hasta una forma de hablar y de comportarse.

Salvando las distancias, podrían equipararse a los raperos, otra tribu urbana especialmente popular en la década de los 2000, que igualmente giraba en torno a un género musical concreto y que igualmente implicaba un estilo de moda determinado así como costumbres y expresiones lingüísticas que les daban una identidad propia.

3. Otakus

Otra de las identidades juveniles que ha experimentado una enorme expansión en los últimos años es la de los otakus. Se trata de todo ese grupo de jóvenes enamorados de la cultura japonesa. Estas personas consumen habitualmente multitud de productos de entretenimiento provenientes de Asia, principalmente de Japón. Por ejemplo, suelen leer mangas, ver series de anime o jugar a videojuegos de estudios nipones (la famosa saga de RPG, Final Fantasy, es un buen ejemplo de ello).

Hasta suelen escuchar música de grupos de pop japoneses, un género conocido como J-Pop, o bien K-Pop, si en su lugar proceden de Corea del Sur. Hasta en el ámbito culinario prefieren la comida japonesa, por lo que no es raro que disfruten comiendo sushi, ramen o gyozas. Desde luego, la de los otakus es una de las identidades juveniles que más influye en todos los aspectos de la vida de sus integrantes.

4. «Adictos» a las redes sociales

Sin duda, una de las herramientas que más emplean los adolescentes son las redes sociales. El uso intensivo de estas define por sí mismo a otra de las identidades juveniles, que serían los «adictos» a estas plataformas. Hoy en día, Instagram y especialmente TikTok, entre los más jóvenes, son apps indispensables con las que constantemente comprueban las actualizaciones de sus amigos o de sus ídolos e igualmente comparten las suyas propias.

Obsesionados con el mundo digital, los jóvenes creen que el no estar en las redes sociales significa renunciar a la posibilidad de interactuar con tus semejantes, por lo que para ellos es casi (y a veces de hecho es así) una adicción. Las redes son muy útiles como forma de comunicación y es cierto que pueden resultar enriquecedoras en la búsqueda de las identidades grupales, pero, como todo, deben ser utilizadas con mesura y responsabilidad.

Por supuesto, aquí entra en juego la supervisión de los adultos a cargo y la educación al respecto que se proporcione a los hijos adolescentes para que no ejerzan un uso abusivo ni peligroso de las redes sociales, pero sí les sirva para encontrar de entre las identidades juveniles la que más se ajusta a ellos.

Referencias bibliográficas:

  • Cortés, T.A. (2008). Subcultura, contracultura, tribus urbanas y culturas juveniles:¿ homogenización o diferenciación? Revista argentina de sociología.
  • Dayrell, J. (2003). Cultura e identidades juveniles. Última década.
  • Reyes, A. (2009). La escuela secundaria como espacio de construcción de identidades juveniles. Revista mexicana de investigación educativa.
  • Silva, J.C. (2002). Juventud y tribus urbanas: en busca de la identidad. Última década.